Relación con la propiedad de la tierra- algunos conceptos

         

· PUESTEROS Y CAMPESINOS

· PROPIEDAD Y TENENCIA

· DESPOJO Y DESALOJO no es lo mismo.

PUESTEROS y CAMPESINOS:

 

Existe una ardua discusión sobre los caracteres del campesinado. Muchos autores mencionan dos características centrales: la ausencia de compra/ venta de mano de obra y la nula acumulación de excedentes. Más allá de las diferencias teóricas entre distintos autores, pueden establecerse algunos atributos básicos para definir este heterogéneo grupo social de acuerdo a Hocsman (2003:16). Estos rasgos son:

1.       El  trabajo familiar se mantiene como componente decisivo en el proceso productivo.

2.       Las unidades domésticas son al mismo tiempo unidades de producción.

3.       Poseen dificultades estructurales para la  acumulación de capital.

4.       Los componentes del ingreso total, derivan de la producción agropecuaria.

5.       Cuentan con la posesión de los medios de producción y el control formal del proceso productivo.

Si bien conceptualmente pueden ser caracterizados como campesinos, los destinatarios del proyecto se autoidentifican como “puesteros”, entendiéndose por tal el habitante del espacio rural del oeste pampeano que reside en el puesto, el cual representa el espacio de producción y consumo.

 

    PROPIEDAD y TENENCIA

La sistematización citada por Cerviño et al 2002 identifica siete situaciones problemáticas de tenencia de la tierra :

1. Ocupación de tierras fiscales: “son tierras que permanecen bajo diversos grados o tipos de tenencia en manos de los Estados provinciales, en su mayor parte en los ex territorios nacionales. La condición de ocupante se registra bajo diversas formas: ocupantes sin permiso de ocupación (los que pueden estar instalados por generaciones), ocupantes con permiso de ocupación (pagan un canon), adjudicatarios en venta (tienen un contrato de adjudicación en venta y el título les será entregado cuando terminen de pagar), y otras formas, como el usufructo, comodato, etc. Esta situación se presenta principalmente en las regiones NEA, NOA y Patagonia, y en las provincias donde el porcentaje de explotaciones bajo este régimen es más significativo, como Neuquén (44%), Jujuy (37%), Formosa (29%), Misiones (27%), Santiago del Estero (25%), Chubut (21%) y Chaco (20%). En todo el país, casi 36.000 explotaciones están en tierras fiscales. La principal dificultad que esta situación representa para las familias ocupantes es la inseguridad respecto de la extensión de tierra que trabajan y las posibilidades de permanencia en sus lugares de residencia. Resulta muy difícil para los productores defender sus derechos sobre la tierra que ocupan frente al Estado, otros productores más grandes, o las empresas privadas que utilizan los campos.”

2. Ocupación de tierras privadas: “los ocupantes de estas tierras viven y trabajan en predios sobre los que alguna persona física o jurídica tiene títulos de dominio. No obstante, en su gran mayoría no se trata de “intrusos”, sino de pequeños productores que durante décadas e incluso generaciones han desarrollado actividades que implican verdaderos actos posesorios, es decir, que estarían en condiciones de ejercer derechos de usucapión o prescripción adquisitiva, trámite que normalmente no pueden concretar ya que les resulta sumamente oneroso y complejo. Casi 23.000 explotaciones ocupan tierras privadas en todo el país, siendo la mitad sin límites definidos. El fenómeno, en porcentaje del total de explotaciones, es especialmente importante en el NOA, especialmente en Salta (40%), Santiago del Estero (23%) y Jujuy (18%).

3. Campos comuneros: “Es una situación muy compleja que se registra en el Noroeste y que proviene de la época colonial, cuando existía la figura de las ‘mercedes reales’. Se trataba de fracciones de territorio entregadas a súbditos de la colonia española, que se mantienen hasta el presente sin que hayan sido regularizadas. Las transacciones realizadas sobre un campo comunero consisten en cesiones de derechos y acciones sucesorias y posesorias, y se llevan a cabo entre o con personas que detentan, sobre esas tierras, documentos de diversa calidad jurídica, comúnmente llamados ‘derechosos’.”

4. Aparcerías precarias: “Se trata de casos especialmente complejos. El aparcero precario es un productor caracterizado por la asimetría en sus relaciones con el propietario de la tierra que utiliza, y por el hecho de que esa asimetría se expresa en la naturaleza misma del ‘arreglo’ que con él mantiene. Además, existe un tipo de arreglo entre el aparcero precario y el propietario, que puede incluir una muy amplia gama de combinaciones determinadas por: a) aquello que ‘pone’ cada uno, y b) las condiciones del reparto entre aparcero y propietario. Un elemento importante, desde luego, es la presencia o ausencia de relaciones formales, escritas o no, entre el aparcero y los trabajadores por él contratados. Esta puede ser la vía por la cual se haga explícita la precariedad de la aparcería, e incluso la condición lisa y llana de ‘trabajador por tanto’. La aparcería precaria constituye una forma de tenencia de la tierra que puede estar, en parte, subsumida en los contratos agrarios (dentro de los aparceros, junto con los ‘aparceros empresarios’, y los ‘aparceros trabajadores a destajo’, e incluso dentro de los contratos accidentales. Pero también pueden figurar como ‘ocupación’ (ocupantes con permiso u ocupantes ‘gratuitos’). /.../ Muy particular es el caso de los ‘puesteros’, ‘crianceros’ o ‘pastores’, que se encuentran en las fincas del área de secano dedicadas a la ganadería, principalmente en toda la región andina desde las provincias del NOA hasta la Patagonia, en las serranías donde se produce en forma extensiva ganado vacuno o ganadería menor (caprinos, ovinos y camélidos). Existen dos tipos de trato: a) el de los puesteros que cuidan animales propios y ajenos, cambiando entonces la atención del ganado ajeno por el pastaje del propio, y b) quienes pagan el derecho de pastaje con un porcentaje de las crías obtenidas, las que se entregan una vez al año en la época de recuento. Éste último es el sistema más difundido. La situación de todos estos aparceros precarios como productores es problemática por definición; no poseen tierras y participan en arreglos asimétricos. En consecuencia, es muy difícil que obtengan un amparo legal relacionado con derechos de posesión y, menos aún, que puedan acceder a la propiedad.”

5. Comunidades indígenas: “Las llamadas reservas indígenas han sido relevadas por el censo de 1988, dentro del conjunto de las Explotaciones Agropecuarias con Límites Indefinidos. Se trata de superficies en propiedad de la persona jurídica que integra el grupo poblacional indígena reconocido por la legislación de la provincia respectiva. /.../ No obstante, la titularidad por parte de las comunidades que trabajan esas explotaciones, es necesaria la obtención de los títulos perfectos de la reserva y, en la mayoría de los casos, los pueblos indígenas continúan a la espera del otorgamiento de los títulos de las tierras que ocupan.”

6. Sucesiones indivisas y divisiones condominiales fácticas: “Se trata de situaciones muy extendidas y jurídicamente difíciles. Corresponden básicamente a tres casos posibles: a) Juicios sucesorios terminados pero sin partición. Es decir, procesos judiciales sucesorios que, por voluntad de las partes, han culminado en un condominio. b) Juicios sucesorios en curso o no comenzados. De modo que no se sabe si terminarían sin partición –condominios– o en particiones individuales para cada sucesor. c) Situaciones sucesorias nunca resueltas –o tal vez ni siquiera iniciadas– desde hace dos o más generaciones. Las causas de este tipo de situaciones son fundamentalmente dos. Por un lado, los costos o dificultades procesales que entorpecen el ejercicio de los derechos sucesorios en una o más generaciones. Por otra parte, las reglamentaciones del artículo 2.326 del Código Civil, sobre unidad económica, que impiden la subdivisión de determinados predios en condiciones sucesorias. Por tales motivos, se pueden encontrar explotaciones trabajadas en tierras en sucesiones indivisas y explotaciones que utilizan predios subdivididos de hecho entre familiares, pero que pertenecen a propiedades indivisas o condominiales. /.../ Aunque se registran en general en todo el país, la situación parece ser algo más grave en La Rioja, Tucumán, San Luis y Salta. La imposibilidad de utilizar las tierras como garantías hipotecarias de créditos, de realizar posibles transferencias normales de los predios, y la subdivisión condominial de hecho que obstaculiza la adopción de técnicas agropecuarias, son los principales limitantes para el desarrollo productivo de las tierras bajo esta forma de tenencia.”

7. Productores pobres en áreas naturales protegidas: “Las situaciones consideradas hasta aquí incluyen la casi totalidad de los casos con problemas de tenencia de la tierra. Sin embargo, hay un caso especial que involucra alrededor de 400 familias con producción agropecuaria. Se trata de productores asentados o vinculados a las llamadas Áreas Nacionales Protegidas (ANP), es decir, los parques nacionales, parques provinciales, reservas naturales, etc., las que totalizan alrededor de 14 millones de ha. en todo el país. Las provincias con mayor presencia de estas situaciones son Chaco, Formosa, Neuquén y Río Negro. Los productores de Patagonia son generalmente usuarios no asentados en las ANP, a diferencia de los que viven en el NEA, quienes tienen, incluso, cultivos en las parcelas que habitan” (Cerviño 2002).

De estas siete situaciones, las predominantes en el Oeste pampeano son las dos primeras. A diferencia de las políticas aplicadas hacia los sobrevivientes indígenas en la Patagonia, en La Pampa las autoridades optaron por dispersar la población intentando “conchabarlos” como peones rurales. Incluso en los casos puntuales de la Colonia Emilio Mitre y Los Puelches, las tierras fueron concedidas para la creación de colonias agrícolas, y no como reservas indígenas.

 

 

DESPOJO Y DESALOJO no es lo mismo.

Finalmente y en función de las consideraciones anteriores, preferimos los conceptos de “despojo” y “desplazamiento forzado” de estas poblaciones en lugar del aparentemente neutro “desalojo”, y ello por los siguientes motivos: el término “desalojo” remite a una decisión de responsabilidad a nivel judicial, supuestamente legítima, que afecta a un individuo, y que no da cuenta de un proceso social ni permite explicar por qué surgen en un corto período de tiempo gran cantidad de decisiones judiciales similares.

Por el contrario, los conceptos de “despojo” y “desplazamiento forzado” remiten a un proceso social que tiene responsabilidades políticas: son los poderes del estado en su conjunto los responsables de una situación en la que, de no intervenir a favor de los desplazados, legitiman una situación de injusticia social.

MALuT

Movimiento de Apoyo en la Lucha por la Tierra

LOS PUESTEROS

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Cuadro de texto: Universitarios en apoyo a la lucha de los puesteros del oeste pampeano

Lic. Claudia Salomón Tarquini

Universidad Nacional de La Pampa

Gil 353, 3er piso (Instituto de Estudios Sociohistóricos)

6300—Santa Rosa—La Pampa

República Argentina

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